Otro día de amistad.
-¿Hola, malo! ¿Cómo te va?
-¿Otra vez usted? ¿Por qué no se consigue una vida? ¿No cree que sería mejor tanto para usted, como para mí, buscarse una actividad y, de esa manera, dejar de molestarme?
-Dale, dale, no te hagas el gracioso. Te escribo para contarte un poco como va el asunto de mi trabajo. ¿Te cuento?
-No, sinceramente no me interesa en lo mas mínimo.
-Bueno, entonces te cuento. El otro día vino a casa un tipo a hacerme una entrevista. Hizo lo suyo y se fue, solo un par de preguntas y nada mas que eso No fue muy incisivo. Pero ahora falta otra cosa más. Siempre falta una cosa más. Contando esa, tuve cuatro entrevistas. ¿Te das cuenta? Cuatro entrevistas es mucho. Y el martes tengo que estar en un lugar, supongo que será una clínica, para hacerme unos análisis médicos llamados “pre-laborales”. Me van a sacar sangre, a hacerme placas y, además me van a hacer un electrocardiograma y una audiometría. No sé que es una audiometría, ni idea. Pero si ya hice todo lo que hice, lo que falta no es nada.
-¿No entendió que no me interesa lo que me dice, que no me interesa su vida? No me irrite, recuerde que sé todo de usted, puedo acabarlo cuando quiera.
-Ja, dale, te estoy hablado en serio, todo el día te la pasas contando chistes. Aparte de eso del trabajo tengo que preparar unos exámenes para diciembre. Tengo dos exámenes en la facultad. Me da mucha fiaca, a esta altura del año, seguir estudiando todavía. Pero tengo que esforzarme si quiero conservar las buenas notas que tuve en los parciales. Es solo un empujoncito más. Deseame suerte.
-No solo no le deseo suerte, ojalá se muera. Ojalá lo pise un camión o sea victima de un sufrimiento tan grande que lo lleve al suicidio, eso deseo para usted.
-¿Otra vez usted? ¿Por qué no se consigue una vida? ¿No cree que sería mejor tanto para usted, como para mí, buscarse una actividad y, de esa manera, dejar de molestarme?
-Dale, dale, no te hagas el gracioso. Te escribo para contarte un poco como va el asunto de mi trabajo. ¿Te cuento?
-No, sinceramente no me interesa en lo mas mínimo.
-Bueno, entonces te cuento. El otro día vino a casa un tipo a hacerme una entrevista. Hizo lo suyo y se fue, solo un par de preguntas y nada mas que eso No fue muy incisivo. Pero ahora falta otra cosa más. Siempre falta una cosa más. Contando esa, tuve cuatro entrevistas. ¿Te das cuenta? Cuatro entrevistas es mucho. Y el martes tengo que estar en un lugar, supongo que será una clínica, para hacerme unos análisis médicos llamados “pre-laborales”. Me van a sacar sangre, a hacerme placas y, además me van a hacer un electrocardiograma y una audiometría. No sé que es una audiometría, ni idea. Pero si ya hice todo lo que hice, lo que falta no es nada.
-¿No entendió que no me interesa lo que me dice, que no me interesa su vida? No me irrite, recuerde que sé todo de usted, puedo acabarlo cuando quiera.
-Ja, dale, te estoy hablado en serio, todo el día te la pasas contando chistes. Aparte de eso del trabajo tengo que preparar unos exámenes para diciembre. Tengo dos exámenes en la facultad. Me da mucha fiaca, a esta altura del año, seguir estudiando todavía. Pero tengo que esforzarme si quiero conservar las buenas notas que tuve en los parciales. Es solo un empujoncito más. Deseame suerte.
-No solo no le deseo suerte, ojalá se muera. Ojalá lo pise un camión o sea victima de un sufrimiento tan grande que lo lleve al suicidio, eso deseo para usted.

